La carga también necesita planificación
Subir de golpe la distancia, la intensidad o la frecuencia aumenta la exigencia sobre el cuerpo. Las lesiones por sobrecarga pueden aparecer cuando esa demanda crece más rápido que la capacidad de adaptación.
Antes de sumar, mirá tu semana completa. No solo cuentan los kilómetros: también importan los entrenamientos intensos y lo que venías haciendo antes.
Recuperar forma parte de entrenar
El descanso ayuda a sostener una rutina. Alternar actividad y recuperación, dormir lo suficiente e incorporar otras formas de ejercicio son aspectos de una planificación equilibrada.
No hay un aumento semanal que funcione igual para todas las personas. Tu experiencia, tu situación actual y tus antecedentes merecen atención individual.
La molestia que insiste merece una consulta
Si el dolor se repite al correr, aumenta o te obliga a cambiar el apoyo, conviene dejar de forzarlo y pedir una evaluación. Insistir sobre una zona dolorosa puede empeorar algunas lesiones.
El objetivo de consultar es entender lo que pasa y elegir un camino para seguir activo con criterio.
Una semana que puedas sostener
Prepará el cuerpo antes de entrenar, evitá cambios bruscos y reservá tiempo para recuperarte. Llevar un registro sencillo de tu actividad y de tus sensaciones puede ayudarte a conversar con tu profesional.
Al consultar, contá cuándo empezó la molestia y si coincidió con un cambio de entrenamiento.


